Secciones

29 may 2011

Historia by Grefusa

Nota: Esta historia surgió fruto del azar. Se hizo poniendo un montón de pegatinas regalo de las bolsas de Grefusa boca abajo y dándoles las vuelta aleatoriamente. Cada pegatina tenía una palabra que, uniéndolas, dieron lugar a esta extraña historia...

En media hora, ¡nada! ¡Maldito mazo!
Allí, rápido, con pipas G, el snowboarder tuvo una cena familiar.
Una red de cólera grande extraña que atrapaba limones estúpidos y caros cada 10 minutos con la esperanza de comer pasta solidariamente. El superhéroe feo que en el cumple tuyo me abrazaba cada 5 minutos, hacía con mi odio, tediosos melocotones. Bailaba por la noche, separado de un gordo inteligente que pensaba:
- Por favor, que él llore.
Cuando una feliz idea fantasma lo hundió:
- ¿¡Quién regala risas a las flores en el chat navideño cuando piden ayuda!?
Un montón de deberes tenía el bebé del restaurante, que preguntaba:
- ¿Cogerme un día y venir al futbol con mi padre adentro sería doloroso, pero a la vez genial?
Tenía miedo, y un flaco surfista de Grefusa subió por la mañana a la olla con nosotros. Era dulce y nos hicimos amigos de un caballo en 15 minutos, pero apestaba, porque era tuyo y te imitaba.
- ¡Oh, Dios mío! ¿Qué tal? ¡Hola!- Un saludo barato que taladraba aquí a un viejo y triste skater.
Se hizo tarde nuevamente jugando al baloncesto.
- ¡Hasta luego superstar!
Bajamos aturdidos lentamente dando con ella, de verdad, en la cafetería comiendo pipas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario